"/> Limpieza de Cortinas por Ultrasonido - Cortinas Lumos

Tus cortinas no están viejas. Están sucias.

Hazte un favor: párate frente a tu cortina un día de sol y mírala a contraluz. Esa película gris parejita, la que le bajó el blanco un tono y medio, no es el paso del tiempo — es Santiago. Polvo, smog, grasa que viaja desde la cocina, polen, pelo de mascota y el humito de todos los días, prensados dentro del tejido durante años. La mala noticia es que eso ya no sale con un paño. La buena es que tampoco hay que cambiar la cortina.

Cotizar por WhatsApp

Cómo funciona (y por qué da gusto verlo)

Sumergimos la cortina completa en una tina con agua tibia y detergente neutro. Hasta ahí, aburrido.

Lo entretenido empieza cuando encendemos los transductores: unos emisores que vibran 40.000 veces por segundo y llenan el agua de burbujas microscópicas. Cada burbuja crece, colapsa y suelta un estallido diminuto. Millones de estallidos por segundo, en todas direcciones, metiéndose en cada fibra, en cada perforación del screen y en cada pliegue donde un paño no llegó nunca.

Se llama cavitación, y es la misma tecnología con la que los laboratorios limpian instrumental quirúrgico y las joyerías dejan un anillo como recién comprado. Nadie frota, nadie raspa, nadie estruja: la mugre se despega sola porque el agua la va a buscar donde está.

Por qué no a la lavadora (ni al paño, ni a la virutilla)

La tela de una cortina roller no es un mantel. Trae un apresto y un recubrimiento que le dan cuerpo, caída y resistencia al sol. En la lavadora ese recubrimiento se quiebra: la tela se arruga, se encoge, se deshilacha en los bordes y nunca más vuelve a enrollar derecha. Frotar con paño húmedo tampoco limpia, apelmaza: empuja la suciedad hacia adentro y deja los famosos manchones de esquina.

El ultrasonido no toca la tela. Por eso entra donde no entra nada más, y sale sin dejar rastro.

Qué se lleva el agua

  • Polvo incrustado dentro del tejido, no solo el de la superficie
  • Grasa y humo de cocina, el enemigo N°1 de las cortinas de comedor
  • Smog y hollín urbano
  • Polen, ácaros y esporas de hongo: clave si hay alergias en la casa
  • Manchas de humedad y ese olor a encierro
  • Marcas de dedos, pelo de mascota y restos de insectos

Cómo es el servicio, paso a paso

El ciclo completo toma 4 días hábiles, desde que retiramos hasta que te las dejamos instaladas de vuelta.

  1. Nos cuentas qué tienes. Llenas el formulario de aquí abajo o nos escribes por WhatsApp con la cantidad de cortinas, el tipo y tu comuna. Te confirmamos si tu tela es apta y te pasamos el valor.
  2. Retiramos. Vamos a tu casa u oficina en toda la Región Metropolitana, desmontamos las cortinas y numeramos cada una para que vuelva exactamente a su ventana. ¿Estás en regiones? Escríbenos igual y lo vemos caso a caso.
  3. Lavamos. Baño de ultrasonido, enjuague y secado controlado. Sin exprimir, sin planchar, sin apurar el proceso.
  4. Instalamos de vuelta. Al cuarto día hábil te las dejamos montadas y niveladas, funcionando y enrollando derecho. El retiro y la instalación van incluidos en el precio.

Qué lavamos

Cortinas roller (screen, blackout y translúcidas), roller duo, doble dúplex, cortinas verticales, honeycomb o celulares, persianas de madera y de aluminio, shutters y cortinas de tela tradicional.

Seamos honestos: no todo es lavable

Hay telas que ya llegaron al final de su vida útil, blackouts con el recubrimiento quebrado y cortinas con quemaduras de sol que ningún lavado va a devolver. Cuando ese es el caso te lo decimos antes de retirar. Y si conviene renovar en vez de lavar, te cotizamos la cortina nueva: al fin y al cabo, las fabricamos nosotros.

Cotiza el lavado de tus cortinas

Desde $23.800 por cortina, IVA incluido.

Ese precio es todo incluido: retiro, lavado, nivelación e instalación de vuelta. No se cobra aparte ni el retiro ni la instalación.

El valor final depende del tamaño —lo calculamos por metro cuadrado— y las cortinas de exterior llevan un recargo de 50%.

¿Tienes cortinas motorizadas? La reprogramación del control se cobra aparte. Mándanos una foto del control por WhatsApp y te la dejamos incluida en la cotización, sin sorpresas después.

Cuéntanos qué tienes y te confirmamos el precio exacto antes de pasar a retirarlas. Si prefieres, escríbenos directo por WhatsApp.

Cotizar por WhatsApp