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Tus cortinas no están viejas. Están sucias.
Hazte un favor: párate frente a tu cortina un día de sol y mírala a contraluz. Esa película gris parejita, la que le bajó el blanco un tono y medio, no es el paso del tiempo — es Santiago. Polvo, smog, grasa que viaja desde la cocina, polen, pelo de mascota y el humito de todos los días, prensados dentro del tejido durante años. La mala noticia es que eso ya no sale con un paño. La buena es que tampoco hay que cambiar la cortina.
Sumergimos la cortina completa en una tina con agua tibia y detergente neutro. Hasta ahí, aburrido.
Lo entretenido empieza cuando encendemos los transductores: unos emisores que vibran 40.000 veces por segundo y llenan el agua de burbujas microscópicas. Cada burbuja crece, colapsa y suelta un estallido diminuto. Millones de estallidos por segundo, en todas direcciones, metiéndose en cada fibra, en cada perforación del screen y en cada pliegue donde un paño no llegó nunca.
Se llama cavitación, y es la misma tecnología con la que los laboratorios limpian instrumental quirúrgico y las joyerías dejan un anillo como recién comprado. Nadie frota, nadie raspa, nadie estruja: la mugre se despega sola porque el agua la va a buscar donde está.
La tela de una cortina roller no es un mantel. Trae un apresto y un recubrimiento que le dan cuerpo, caída y resistencia al sol. En la lavadora ese recubrimiento se quiebra: la tela se arruga, se encoge, se deshilacha en los bordes y nunca más vuelve a enrollar derecha. Frotar con paño húmedo tampoco limpia, apelmaza: empuja la suciedad hacia adentro y deja los famosos manchones de esquina.
El ultrasonido no toca la tela. Por eso entra donde no entra nada más, y sale sin dejar rastro.
El ciclo completo toma 4 días hábiles, desde que retiramos hasta que te las dejamos instaladas de vuelta.
Cortinas roller (screen, blackout y translúcidas), roller duo, doble dúplex, cortinas verticales, honeycomb o celulares, persianas de madera y de aluminio, shutters y cortinas de tela tradicional.
Hay telas que ya llegaron al final de su vida útil, blackouts con el recubrimiento quebrado y cortinas con quemaduras de sol que ningún lavado va a devolver. Cuando ese es el caso te lo decimos antes de retirar. Y si conviene renovar en vez de lavar, te cotizamos la cortina nueva: al fin y al cabo, las fabricamos nosotros.
Desde $23.800 por cortina, IVA incluido.
Ese precio es todo incluido: retiro, lavado, nivelación e instalación de vuelta. No se cobra aparte ni el retiro ni la instalación.
El valor final depende del tamaño —lo calculamos por metro cuadrado— y las cortinas de exterior llevan un recargo de 50%.
¿Tienes cortinas motorizadas? La reprogramación del control se cobra aparte. Mándanos una foto del control por WhatsApp y te la dejamos incluida en la cotización, sin sorpresas después.
Cuéntanos qué tienes y te confirmamos el precio exacto antes de pasar a retirarlas. Si prefieres, escríbenos directo por WhatsApp.