
Una lona tensada que da sombra y ordena el espacio: liviana, moderna y pensada para quedarse afuera todo el año.
Sombra donde no hay dónde poner una estructura completa.
La vela resuelve el sol de una terraza, una piscina o un acceso sin tener que levantar un techo: se tensa entre los puntos que ya tienes —un muro, un pilar, la fachada— y listo. Al ser una sola pieza de lona, se ve liviana y no tapa el cielo como un toldo rígido.
Funciona igual en una casa que en un área común de edificio o en la terraza de un local: es la opción más económica para cubrir una superficie grande y la que menos obra requiere.
Tensores y grilletes de acero inoxidable.
La lona lleva en cada vértice un tensor con grillete de acero inoxidable que permite regular cuánto se estira la tela. Esos puntos se anclan directo a paredes y muros cuando hay dónde, o se sujetan con mástiles o postes cuando falta un apoyo.
Vamos a terreno a ver los puntos de anclaje antes de fabricar: no es lo mismo anclar a hormigón que a una estructura de madera, y de eso depende el herraje que se usa.
La vela va inclinada, no plana. Siempre se instala con una caída hacia un lado para que el agua corra y no se empoce. Una vela montada horizontal junta agua, se deforma y termina rompiéndose.
Los anclajes son la mitad del trabajo. La tela tira fuerte, sobre todo con viento, así que los puntos tienen que estar en material firme. Si no hay dónde anclar, se instalan mástiles.
Con viento fuerte, se recoge. No es un toldo fijo de estructura: en zonas de mucho viento conviene poder soltarla, y por eso los tensores son regulables.
Da sombra, no techo. La lona corta el sol y los rayos UV, pero no está pensada para dejar la terraza seca bajo lluvia. Si necesitas eso, conviene un toldo retráctil o una pérgola.
Terrazas, accesos, piscinas y áreas comunes.




Casi no pide: se lava con agua y jabón suave, sin escobilla dura ni cloro. Una vez al año conviene revisar la tensión de los tensores, porque la lona cede un poco con el uso, y apretar los que estén flojos. Si la vela queda guardada en invierno, hay que guardarla seca.
Se fabrica a medida en nuestra planta de Quilicura. Vamos a tomar las medidas, revisamos los puntos de anclaje, instalamos y dejamos la vela tensada. Los productos de exterior tienen 2 años de garantía de fábrica.
Cuéntanos la superficie que quieres cubrir y dónde se puede anclar, y te decimos qué forma conviene.